Bon… appétit!

11 November 2009 | Sarah Dónde merendar

Uno de mis sitios favoritos para ir a comer entre semana es el Bon, un lugar ideal para los amantes de la comida sana, natural, hipervitaminada y, sobre todo, apetitosa. Regentado por Davy, un joven francés afincado en Barcelona, Bon se jacta de ser un self-service de cocina casera sencilla pero sabrosa, elaborada con productos orgánicos (la mayoría), frescos y naturales. No ofrecen un menú al uso sino que se pueden elegir los platos libremente, bien para llevar o bien para tomar allí y calentar al microondas. Disponen de una terracita en la misma acera de la calle Enric Granados, un pequeño oasis de tranquilidad en pleno Ensanche barcelonés para tomarse un respiro al mediodía y volver a ser “persona”.

bon01

En Bon podemos saborear una selección de fresquísimas y nutritivas ensaladas, algunas con pollo a las hierbas o al estilo Thai, otras con verdura al vapor, higos, pasta fresca, trigo bulgur con almendras y arándanos, frutos secos o la muy chic ‘ensalada autobronceadora’ de zanahoria rallada al limón con pipas de girasol. También elaboran un fresquísimo gazpacho, con variaciones como el de sandía o el de fresa; cremas de verduras aderezadas con hierbas o especias, como la de zanahoria con cilantro, calabaza al curry, calabacín con mascarpone o unas reconfortantes lentejas amarillas al estilo hindú con sabor a curry. El plato del día puede variar entre la merluza al miso con soba y setas shitake, el tataki de atún con fideos orientales, la lasaña de verduras, el curry Thai de tofu, las quiches caseras de distintos sabores, entre otras creaciones culinarias que varían según la temporada.

bon04

La carta de bebidas tampoco se queda corta, en la línea de lo sano, con una amplia variedad de aguas minerales selectas (Ogo, Evian, Sant Aniol…), zumos o tés de sabores embotellados de gamas orgánicas (Smoothy, Firefly…), vino ecológico, y los consabidos refrescos y cervezas de siempre. En la barra se pueden pedir también zumos naturales elaborados al momento.

bon02

De postre podemos optar por fruta fresca apetitosa y variada (piña, granada, mango, frutos rojos…), yogures ecológicos de sabores o por la deliciosa selección diaria de repostería casera. Mención aparte merece su jugoso apple crumble, que logró transportarme a la infancia tal como sucedió en el flashback de la película de animación ‘Ratatouille’ con el plato estrella de su roedor protagonista, aunque su strawberry cheesecake neoyorquino tampoco se queda corto, ni su cremosa tarta de limón o la de chocolate negro con base de masa quebrada casera, el cake de frutos rojos, los muffins caseros, el brownie, el marble cake (bizcocho bicolor con media masa de chocolate del que también hacen una versión con té verde Matcha), el espumoso bavarois de fresa o el impecable apple strudel. Como véis, el apartado de postres es un verdadero festival que invita a darse un homenaje de vez en cuando y, por qué no, acompañar el café con dulces caseros sorprendentemente ligeros y muy adictivos. En Bon cada día es distinto. Raras veces encontrarás el mismo postre o incluso el mismo plato del día. Ahí reside parte de su gracia. Por cierto, sirven café de máquina Illy, preparado con mimo, y tés de distintos sabores de la exquisita casa Sans & Sans.

bon03

Tarta de limón con masa quebrada y delicioso café con leche Illy

Lamentablemente, Bon tiene un horario un tanto limitado ya que entre semana abre de 8’30 de la mañana a 5 de la tarde y cierra los fines de semana. Así que está pensado para desayunar, comer (rápido y sano), tomar el café o, incluso, una temprana merienda a media tarde. A ver si se animan y alargan el horario al fin de semana.

Junto al mostrador tienen un pequeño apartado de venta de productos delicatessen como tés, galletas o chocolates de selectas marcas de importación. Un pequeño lujo más. Y disponen de prensa diaria y revistas para distraerse relajadamente ante la merendola.

Bon. Enric Granados 135. 08008 Barcelona. t 93 368 74 21

Uno de mis sitios favoritos para ir a comer entre semana es el Bon, un ligar ideal para los amantes de
la comida sana, natural, hipervitaminada y, sobre todo, apetitosa. Regentado por Davy, un joven francés
afincado en Barcelona, Bon se jacta de ser un self-service de cocina casera sencilla pero sabrosa,
elaborada con productos orgánicos (la mayoría), frescos y naturales. No ofrecen un menú al uso sino que
se pueden elegir los platos libremente, bien para llevar o bien para tomar allí y calentar al
microondas. Disponen de una terracita en la misma acera de la calle Enric Granados, un pequeño oasis de
tranquilidad en pleno Ensanche barcelonés para tomarse un break al mediodía y volver a ser “persona”.
En Bon podemos saborear una selección de fresquísimas y nutritivas ensaladas, algunas con pollo a las
hierbas o al estilo Thai, otras con verdura al vapor, higos, pasta fresca, trigo bulgur con almendras y
arándanos, frutos secos o la muy chic ‘ensalada autobronceadora’ de zanahoria rallada al limón con pipas
de girasol. También elaboran un fresquísimo gazpacho, con variaciones como el de sandía o el de fresa;
cremas de verduras aderezadas con hierbas o especias, como la de zanahoria con cilantro, calabaza al
curry, calabacín con mascarpone o unas reconfortantes lentejas amarillas al estilo hindú con sabor a
curry. El plato del día puede variar entre la merluza al miso con soba y setas shitake, el tataki de
atún con fideos orientales, la lasaña de verduras, las quiches caseras de distintos sabores, entre otras
creaciones culinarias que varían según la temporada.
La carta de bebidas tampoco se queda corta, en la línea de lo sano, con una amplia variedad de aguas
minerales selectas (Ogo, Evian, Sant Aniol…), zumos o tés de sabores embotellados de gamas orgánicas
(Smoothy, Firefly…), vino ecológico, y los consabidos refrescos y cervezas de siempre. En la barra se
pueden pedir también zumos naturales elaborados al momento.
De postre podemos optar por fruta fresca apetitosa y variada (piña, granada, mango, frutos rojos…),
yogures ecológicos de sabores o por la deliciosa selección diaria de repostería casera. Mención aparte
merece su jugoso apple crumble, que logró transportarme a la infancia tal como sucedió en el flashback
de la película de animación ‘Ratatouille’ con el plato estrella de su roedor protagonista, aunque su
strawberry cheesecake neoyorquino tampoco se queda corto, ni su cremosa tarta de limón o la de chocolate
negro con base de masa quebrada casera, el cake de frutos rojos, los muffins caseros, el brownie, el
marble cake (bizcocho bicolor con media masa de chocolate del que también hacen una versión con té verde
Matcha), el espumoso bavarois de fresa o el impecable apple strudel. Como véis, el apartado de postres
es un verdadero festival que invita a darse un homenaje de vez en cuando y, por qué no, acompañar el
café con dulces caseros sorprendentemente ligeros y muy adictivos. En Bon cada día es distinto. Raras
veces encontrarás el mismo postre o incluso el mismo plato del día. Ahí reside parte de su gracia. Por
cierto, sirven café de máquina Illy, preparado con mimo, y tés de distintos sabores de la exquisita casa
Sans & Sans.
Lamentablemente, Bon tiene un horario un tanto limitado ya que entre semana abre de 8’30 de la mañana a
5 de la tarde y cierra los fines de semana. Así que está pensado para desayunar, comer (rápido y sano),
tomar el café o, incluso, una temprana merienda a media tarde. A ver si se animan y alargan el horario
al fin de semana.
Junto al mostrador tienen un pequeño apartado de venta de productos delicatessen como tés, galletas o
chocolates de selectas marcas de importación. Un pequeño lujo más. Y disponen de prensa diaria y
revistas para distraerse relajadamente ante la merendola.
BON. Enric Granado

4 Respuestas a “Bon… appétit!”

  • 1 noche de verano dice:

    Hola chicas!Primero de todo felicitaros por vuestro blog ¡me encanta!No conozco este sitio que recomendais pero tiene muy buena pinta, y me parece todo un hallazgo para ir a comer entre semana… ¿con opciones bio,vegetarianas y strawberry cheescake?¡que mas se puede pedir!Un saludo.

  • 2 Verónica dice:

    Asombrada me quedo, comida sana y tipo self… Todo tiene una pinta deliciosa!
    Besos

  • 3 Sarah dice:

    Sólo añadir un comentario: intentad ir a comer como muy tarde a las 15-15’30 hrs porque después de esta hora el personal empieza a recoger el restaurante (mocho de por medio incluido), dado que se preparan para el cierre a las 17’00, y crea una sensación un pelín incómoda, como de “nos quieren echar”… Además encontraréis menos opciones de platos a elegir… ¡quien no corre vuela!

  • 4 Mariano Iván dice:

    Que bueno es encontrar comida saludable en restaurantes, para desmitificar aquello de que fuera de casa solo se puede comer comida chatarra. De hecho, he podido encontrar muchos lugares donde se sirve y se envía comida casera a domicilio en Barcelona.

Deja tu comentario